Cómo enseñar a los niños a reciclar

Una buena formación es básica para enseñar a los niños a reciclar.

Tomarán conciencia de la importancia que tiene esta práctica para preservar el medio ambiente si se les educa desde bien pequeños en el colegio y en casa. De esta manera adquirirán un hábito saludable que será beneficioso tanto para el desarrollo de su personalidad como para cuidar el entorno en el que todos vivimos y nos desenvolvemos.

 

De entre los primeros pasos que los más jóvenes pueden realizar para iniciarse en el reciclaje está el de la separación de los residuos que generamos en casa. Hay que enseñar a los niños que existen diferentes contenedores que, según su color, recogen los distintos desechos . De esta forma tenemos varios colores:

 

  1. a) Verde:para envases de vidrio.

 

  1. b) Amarillo: para envases plásticos y latas.

 

  1. c) Azul: para papel y cartón.

 

Junto a estos contenedores, existen otros que están regulados por los ayuntamientos, que se  denominan puntos limpios. En ellos se depositan residuos peligrosos como pilas, aceites, electrodomésticos o escombros industriales, que pueden ser tóxicos. Estos, en principio, no van identificados por colores.

 

Hay más: ¿Cómo enseñamos a reciclar los distintos materiales a los niños?

 

-Telas: Cada vez abundan más en las ciudades algunos contenedores de color naranja que recogen ropa para ser tratada y reutilizada con posterioridad. Si nos desprendemos de ropa que ya no necesitamos, debemos enseñar a los niños que se tiene que entregar limpia y ordenada. Retiraremos los botones, cierres o adornos que puedan tener los tejidos y separaremos las telas según su materia prima (nailon, poliéster, algodón…)

 

-Vidrio: Antes de llevarlo a su correspondiente contenedor de la calle, en casa los más pequeños no está de más que sepan cómo clasificarlo por colores (verde, ámbar y transparente); y que deben, además, eliminar los accesorios que acompañan a las botellas o recipientes (rosas, corchos, arandelas, etiquetas de papel, tapas…) Mejor también si está limpio antes de tirarlo.

 

-Plástico: Hay que verificar el tipo de plástico del que nos queremos desprender; lo podemos clasificar en familias y limpiarlos de otros restos. Pueden ser piezas enteras o rotas. Como los residuos anteriores que hemos citado, también hay que lavarlos.

 

Papel y cartón: Por ser uno de los elementos que más utilizan a diario, los niños deben saber cómo se reciclan los elementos confeccionados con este tipo de materiales. Como son maleables, es mejor prensarlos para que ocupen el mínimo espacio en el contenedor. No deben estar húmedos ni arrugados, y se depositan por separado: por un lado el papel (que puede ser de varios tipos), y por otro el cartón.

 

-Metales: Al igual que el papel y el cartón, se recomienda prensar los residuos de metal, como las latas de los refrescos, que son de aluminio. Es positivo que los niños aprendan a diferenciar sus diferentes modalidades para poder separarlos debidamente (cobre, aluminio, acero, hierro…) Trataremos de que eliminen accesorios añadidos tales como papeles o etiquetas.

 

Esta es una guía sencilla y fácil de llevar a cabo que los niños agradecerán. Sobre todo nuestro planeta, ya que con estas prácticas se fomenta la sostenibilidad desde edades tempranas. No son los únicos que deben aplicar estas buenas prácticas. También las empresas. Una de las que más se preocupa por las personas y su entorno es Braceli. Su compromiso le avala. Tiene más de 15 años de experiencia en el sector del reciclaje y las demoliciones industriales.

 

 

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